7 de mayo de 2026
El pasado 7 de mayo celebramos una nueva edición de «Vuelta a Clase con…» en ICADE, una cita muy especial que nos permitió reencontrarnos con uno de los grandes referentes de la casa: Juan Fernández-Armesto, compañero de E-3 de la promoción de 1977 y profesor de varias generaciones de alumnos de ICADE.
La presentación del acto corrió a cargo de Juan Miguel Goenechea, que recordó la enorme huella académica y profesional que Fernández-Armesto ha dejado en tantos alumnos y compañeros a lo largo de los años.
Con el humor, la cercanía y la brillantez intelectual que le caracterizan, Juan Fernández-Armesto centró su intervención en cuatro grandes etapas vitales y profesionales. Ese recorrido sirvió no solo para repasar su trayectoria, sino también para reflexionar sobre la evolución de la universidad, la abogacía y el futuro del conocimiento.
La primera parada nos llevó a 1972, año en el que comenzó sus estudios en una ICADE muy distinta a la actual. Recordó con especial cariño al Padre Díaz Moreno, el inolvidable «DIMO», así como a otros jesuitas como el Padre Just, García Pérez o Álvaro Torres. Describió aquella universidad como una institución profundamente tradicional, en la que las clases seguían modelos casi escolásticos y en la que incluso la informática se explicaba… sin ordenadores. Aun así, destacó el valor de una generación excepcional de profesores y alumnos que marcó profundamente su formación. «ICADE era una institución vetusta, pero con excelentes profesores y, sobre todo, excelentes alumnos», resumió con ironía y afecto.
La segunda etapa arrancó en 1978, cuando, tras finalizar la carrera, comenzó a trabajar en Uría Menéndez y, al mismo tiempo, empezó a impartir clases de Derecho Mercantil en ICADE. Durante tres décadas ejerció la docencia con la intención de acercar la práctica jurídica a los estudiantes y con la convicción de que un buen jurista necesita, ante todo, un conocimiento sólido y capacidad de estudio. Fernández-Armesto insistió especialmente en la importancia de seguir aprendiendo para poder enseñar, recordando que él mismo aprendió enormemente durante sus años como profesor.
El tercer gran bloque de la sesión estuvo dedicado a 1996, año en el que dejó la docencia y el despacho para asumir la presidencia de la Comisión Nacional del Mercado de Valores. Fue uno de los momentos más personales de la charla, en el que recordó la llegada al Gobierno de José María Aznar como una etapa marcada por la ilusión, el deseo de modernización y la voluntad de transformar la economía española. Habló de la liberalización económica, la entrada en el euro, la privatización de empresas públicas y la búsqueda de una mayor concordia territorial y social. Compartió, además, anécdotas de sus primeras reuniones institucionales con el Rey Juan Carlos I, Rodrigo Rato, Jordi Pujol o Artur Mas, dejando valiosas reflexiones sobre liderazgo, gestión pública y ética política.
La cuarta y última etapa estuvo centrada en el presente y el futuro de la abogacía en plena revolución tecnológica. Fernández-Armesto abordó el impacto de la inteligencia artificial en el mundo jurídico y explicó cómo estas nuevas herramientas están transformando ya la forma de trabajar de abogados, jueces y árbitros. Describió cuatro grandes revoluciones que ha vivido durante su trayectoria: la comunicación, el acceso al conocimiento, la escritura mediante modelos de lenguaje y, finalmente, la llegada de los agentes de inteligencia artificial capaces de tomar decisiones.
En este contexto, advirtió de que gran parte del trabajo jurídico más repetitivo tenderá a automatizarse, mientras que el verdadero valor diferencial estará en el asesoramiento estratégico, la capacidad de análisis y la comunicación oral. También alertó sobre el exceso de graduados en Derecho y defendió que universidades como ICADE deben apostar, más que nunca, por la exigencia académica, el conocimiento sólido y la cercanía con el ejercicio profesional. «Hay que estudiar», repitió varias veces, reivindicando el esfuerzo intelectual frente a una formación basada únicamente en habilidades superficiales.
Tras la conferencia tuvo lugar un turno de preguntas en el que se debatió sobre la formación de los futuros abogados, el papel de la comunicación oral, el futuro de la judicatura y el impacto de la IA en el arbitraje y la elaboración normativa. Fernández-Armesto defendió la necesidad de formar juristas cada vez más preparados, críticos y capaces de desenvolverse en entornos complejos, así como de mantener una universidad exigente y de excelencia como vía para diferenciarse en el futuro.
La sesión concluyó con la entrega de un reconocimiento por parte de ICADE Asociación Profesional a la trayectoria y contribución de Juan Fernández-Armesto a la universidad, de la mano de Patricia Sagarminaga, Directora de Marketing y Comunicación de AMFRESH Group, empresa patrocinadora de las sesiones «Vuelta a Clase». Después, asistentes y ponente compartieron un cóctel en un ambiente cercano y distendido, prolongando una tarde de recuerdos, reflexión y aprendizaje.
Gracias, Juan Fernández-Armesto, por volver a casa y compartir con nosotros una reflexión tan valiosa sobre la universidad, la profesión y el futuro.






