4 de diciembre de 2025
El pasado 4 de diciembre tuvimos el gran placer de recibir a Ana Samboal para debatir sobre el contenido de su libro «El final de la clase media: los hijos que vivirán peor que sus padres», acompañada por Nieves Herrero que moderó la sesión y Carlos Victoria y Maria de la Vega en representación del mundo universitario, un panel que fue presentado por Angeles López periodista y editora del libro de Editorial Almuzara.
Nieves Herrero presentó el contenido del libro y la pregunta que genera: ¿Se está acabando la clase media? y abrió el debate.
En el libro nos dice la autora que el ascensor social se ha parado. Nos zarandea para que algo cambie a través de casos reales esta situación.
El primer caso es el de Pablo, ingeniero, que vive en la casa de su abuelo, o el de Laura que salió de España, para luego volver con una profesión menos valorada.
En el debate intervino Carlos Victoria dando la perspectiva de la enseñanza universitaria. Comentó que el libro es un retrato lúcido y crudo de una realidad y animó a lograr que en 15 años sea solo un mal sueño. Comentó la tasa de abandono, las mejoras de la universidad en estos tiempos, la hostilidad del mercado laboral, o que hace 30 años un título equivalía a un puesto, pero hoy se valora la excelencia, pero no se paga. También apuntó la importancia de la formación profesional, y recordó la importancia de la formación continua y especialmente de cualificar y recualificar, con el cambio tecnológico. Apuntó la importancia de la motivación como herramienta del docente. Y planteó que un reto es lograr una buena orientación a la hora de elegir la carrera, o la formación profesional, para no perder. Hay que unir los intereses y capacidades a aquello a lo que se aplica en la profesión.
María de la Vega como alumna, se declaró más optimista, valorando que los jóvenes hoy se enfrentan a una coyuntura muy diferente a la de los padres, y que las aspiraciones han cambiado. Se ha democratizado el acceso a la educación pero ahora hay que competir contra el chat gpt. Como a los jóvenes la emancipación y la compra de vivienda les preocupa. Ella tiene claro su interés en emanciparse y es consciente del problema de suelo, sueldos bajos, etc. También nos habló de la vocación de los estudiantes, comentó que cuando uno elige la carrera mira como premisa el abrir puertas y tener más opciones. La vocación influye pero un primer objetivo es la contratación
Ana Samboal recordó el sistema antiguo, donde las buenas notas determinaban el acceso, y el tratamiento injusto de la formación profesional. Los padres buscaban lo mejor para sus hijos y pensaban en la universidad. Ahora es importante buscar el mejor centro, la doble titulación, el máster u otros complementos para alcanzar esa aspiración. Respondió a Nieves que este deterioro se inició antes de la crisis del 2008, aunque esta la aceleró con la devaluación salarial, la limpia del mercado, la caída del sector de la construcción. También apuntó problemas como la situación de las pensiones, la salida de profesionales del país, los salarios reales más bajos que antes de la crisis, mayor gasto del estado, alzas del IPC y la energía, mayores impuestos, y la necesidad de generar más riqueza.
Para Ana hoy se valora más la habilidad social y las prácticas, la experiencia, los idiomas, o incluso el piano… u otra habilidad plus. «Mas es mas. En su libro recoge lo que le pide un responsable de una multinacional. «prefiero antes una persona formada para el puesto que una brillante, si no sabe trabajar en equipo». Y recuerda que es necesaria la formación continua, lidiar con chat gpt, con la IA, que como ejemplo le ayudó a preparar el libro con informes y estadísticas para acelerar la investigación.
Finalmente Nieves preguntó por la situación del «Ascensor social». Ana respondió que existe pero ya no funciona igual. Carlos comentó que está gripado, con elementos de desigualdad, cambios tecnológicos, cambios sectoriales, brechas. Y afirmó que todas las generaciones han pasado sus crisis, que hoy hay que mirar donde queremos estar en quince años. Y nos dio los «ingredientes para conseguir cambiar esta situación: incremento de la productividad, capital humano, investigación y buenas instituciones».
Ana finalizó agradeciendo a los asistentes su presencia y especialmente a Pablo y Laura protagonistas del libro y, a Juan Iranzo por su colaboración, así como a amigos y familia presentes en la sesión, y Nieves quiso cerrar con una frase del libro al respecto de la familia y la polarización, que concluía con que «la familia resistirá. aunque el mundo se vuelva loco».
Nuestro agradecimiento a Ana por aceptar nuestra invitación, a Nieves, María y Carlos por su estupenda intervención y a los asistentes por acompañarnos en una sesión tan interesante. Esperamos poder repetir esta experiencia, y entretanto, animamos a todos los que estáis leyendo esta crónica a adentraros en el libro de Aba Samboal «El final de la clase media» de editorial Almuzara.
Leer Crónica Completa
El pasado 4 de diciembre tuvimos el gran placer de recibir a Ana Samboal para debatir sobre el contenido de su libro «El final de la clase media: los hijos que vivirán peor que sus padres», acompañada por Nieves Herrero que moderó la sesión y Carlos Victoria y María de la Vega en representación del mundo universitario.
Abrió la sesión Miguel de Bas para agradecer a Ana el haber aceptado la propuesta de presentar su libro en ICADE-Comillas y comentado el porqué de la composición de la mesa. Pasó la palabra a Ángeles López periodista y editora del libro de Editorial Almuzara que presentó a los participantes, y que asistió en representación de Manuel Pimentel. Comentó que trabajar con Ana ha sido un paseo, trabajando capítulo a capítulo, en un libro cuyo contenido es bien entendido por el editor y muy entendible por el público al que va dirigido. Y agradeció la presencia de la Librería «El Faro» que puso a disposición de los numerosos asistentes los libros.
Se inició el debate con la introducción de Nieves Herero, que nos puso en situación sobre el libro comentando: «Se está acabando la clase media», una realidad de un momento fastidiado. Pero se declaró más optimista que Ana Samboal, destacando el alto nivel de Ana como periodista económico que hace de la economía algo fácil de entender. En el libro nos dice la autora que el ascensor social se ha parado, que Ana nos zarandea para que algo cambie. ¿La clase media va a desaparecer? Ana nos habla de que el deber de un gobierno honesto es preparar a su país para afrontar con garantía de éxito el mañana. La gente ve que el momento es poco alentador. Y el libro refleja a través de casos reales esta situación, que Ana nos empieza contando en el libro.
El primer caso es el de Pablo, ingeniero, que vive en la casa de su abuelo, con 1.800 euros brutos en 14 pagas. Y lo compara con un ingeniero de hace 50 años. En el capítulo desgrana las dificultades de hoy: empleo cualificado, pero sueldo bajo; falta de vivienda, precios, compartir piso; emancipación tardía. Todas cuestiones por resolver.
Preguntó Nieves a Carlos Victoria como profesor cómo ve hoy el dar clase, dar ánimo a formarse a los estudiantes que se enfrentan a estos problemas. Carlos comentó que el libro es un retrato lúcido y crudo de una realidad. Y anima a lograr que en 15 años sea solo un mal sueño. Comentó, como muchos no alcanzan la universidad y la alta tasa de abandono. Pero por contra le sorprende hoy la mejora de la universidad y de los alumnos hoy: la mayor capacidad de trabajo, la creación de los clubs de debate, el papel de los delegados, la realización de prácticas. La facilidad de programar, los idiomas, aunque a cambio de perder el ejercicio de la memoria. Hay estudiantes muy buenos, pero otros se pierden, o al final un mercado laboral hostil se convierte en un problema. Ana apuntó a Carlos que estábamos en una universidad de élite. Que la capacidad y vocación, y la excelencia no son el título. Hace 30 años un título equivalía a un puesto. Hoy se valora la excelencia, pero no se paga.
Nieves preguntó a María de la Vega si en esta situación le daban ganas salir corriendo o de buscar la excelencia. María se declaró más optimista, valorando que los jóvenes hoy se enfrentan a una coyuntura muy diferente a la de los padres, las aspiraciones han cambiado: ahora comprar un coche no es una prioridad, hay car sharing; viajar a cualquier sitio es posible; hay nuevas opciones hoy. Las ambiciones han cambiado. Se ha democratizado el acceso a la educación, pero ahora hay que competir contra el chat gpt.
La moderadora apuntó el problema de la masificación. Un título no garantiza conocimiento. Ana recordó el sistema antiguo, donde las buenas notas determinaban el acceso, y el tratamiento injusto de la Formación profesional. Los padres buscaban lo mejor para sus hijos y pensaban en la universidad. Ahora es importante buscar el mejor centro, la doble titulación, el máster u otros complementos para alcanzar esa aspiración. Nieves comentó más casos del libro, como el de Julio, un aparejador, que en los 70 no completó estudios, pero casó su diplomatura y le fue muy bien, o el caso de Laura, que salió al extranjero para tener más posibilidades de cumplir su sueño, para volver después a España, consciente de que aquí la ingeniera es peor valorada. Cosa que pasa con muchas profesiones, por ejemplo, periodismo o la medicina.
Carlos apuntó que la universidad no puede ser expendedora. Comentó la paradoja de que el éxito de la universalización es hoy un handicap, y de la necesidad de la formación profesional, cada vez menos estigmatizada (ejemplo Alemania). El título ya no es señal de preparación, ahora hay que sumar idiomas, habilidades, certificaciones… Y recordó la importancia de la formación continua y especialmente de cualificar y recualificar, con el cambio tecnológico.
María respondió a Nieves sobre su visión de la emancipación y de comprar casa. A los jóvenes les preocupa. Ella tiene claro su interés en emanciparse. Es consciente del problema de suelo, sueldos bajos, etc.
Nieves consultó a Ana si este deterioro se inició en el 2008. Ana respondió que fue antes, pero a raíz de la crisis, vino la devaluación salarial, la limpia del mercado, la caída del sector de la construcción. También problemas como la situación de las pensiones, la salida de profesionales del país, los salarios reales más bajos que antes de la crisis, mayor gasto del estado, alzas del IPC y la energía, mayores impuestos, y la necesidad de generar más riqueza.
Preguntada María sobre la vocación de los estudiantes, comentó que cuando uno elige la carrera mira como premisa el abrir puertas y tener más opciones. La vocación influye pero un primer objetivo es la contratación. Nieves como caso de reconversión de la vocación, comentó la experiencia de Borja, un ingeniero 37 años que tras un concierto dejó todo para dedicarse al piano. Carlos afirmó que el estudiante suele tomar una decisión racional sobre qué estudiar. Sin embargo, por ejemplo, ahora las humanidades están muy valoradas, y hoy la vinculación entre carrera y ocupación se debilita. Apunta que es importante la motivación como herramienta del docente y como ejemplo comenta su experiencia de enseñar desde su visión de. consultor con casos prácticos. Plantea que un reto es lograr una buena orientación a la hora de elegir la carrera, o la formación profesional, para no perder. Hay que unir los intereses y capacidades a aquello a lo que se aplica en la profesión.
Para Ana Samboal hoy se valora más la habilidad social y las prácticas, la experiencia, los idiomas, o incluso el piano… u otra habilidad plus. Mas es más. En su libro recoge lo que le pide un responsable de una multinacional. «prefiero antes una persona formada para el puesto que una brillante, si no sabe trabajar en equipo». Y recuerda que es necesaria la formación continua, lidiar con chat gpt, con la IA, que como ejemplo le ayudó a preparar el libro con informes y estadísticas para acelerar la investigación.
Finalmente, Nieves preguntó por la situación del «Ascensor social». Ana respondió que existe, pero ya no funciona igual. Habló como ejemplo del emprendimiento («hay que pasar hambre para emprender»); de la estructura de poder; los impuestos; los costes laborales; la excesiva regulación y la inseguridad jurídica. Puso el ejemplo actual del comercio con la amenaza de la reducción de la jornada laboral.
Carlos comentó que el ascensor social está gripado, con elementos de desigualdad, cambios tecnológicos, cambios sectoriales, brechas. Comentó un ejemplo de los efectos cicatriz: como el salario futuro puede estar en función del primer trabajo. Sacó a colación el cheque formación planificado por Fátima Bañez, una gran oportunidad perdida. Y afirmó que todas las generaciones han pasado sus crisis, que hoy hay que mirar donde queremos estar en quince años. Y nos dio los «ingredientes para conseguir cambiar esta situación: incremento de la productividad, capital humano, investigación y buenas instituciones».
Ana finalizó agradeciendo a los asistentes su presencia y especialmente a Pablo y Laura protagonistas del libro y, a Juan iranzo por su colaboración, así como a amigos y familia presentes en la sesión, y Nieves quiso cerrar con una frase del libro al respecto de la familia y la polarización, que concluía con que «la familia resistirá. aunque el mundo se vuelva loco».
Nuestro agradecimiento a Ana por aceptar nuestra invitación, a Nieves, María y Carlos por su estupenda intervención y a los asistentes por acompañarnos en una sesión tan interesante. Esperamos poder repetir esta experiencia, y entretanto, animamos a todos los que estáis leyendo esta crónica a adentraros en el libro de Aba Samboal «El final de la clase media» de editorial Almuzara.